Gran Premio de España de Moto GP 2025
Jerez volvió a rugir. Bajo un cielo azul intenso y con temperaturas propias del sur en primavera, el Gran Premio de España 2025 fue, una vez más, una fiesta del motociclismo. Desde el viernes, el Circuito de Jerez–Ángel Nieto se vio inundado por miles de aficionados llegados de todos los rincones del país —y más allá—, muchos de ellos acampados desde días antes, con banderas, camisetas de sus ídolos y la pasión a flor de piel.
Lo de Jerez no es solo una carrera: es una romería del motor. El paddock vibraba, pero las gradas y las laderas del circuito parecían estadios en plena final. Los cánticos, las bocinas, los tambores y hasta los petardos creaban un ambiente de fiesta continua. Las motos no solo competían en pista; también rugían por las calles de la ciudad, en improvisadas concentraciones que hacían vibrar a toda la provincia de Cádiz.
El domingo, con el circuito lleno hasta la bandera, los semáforos se apagaron para dar paso a una carrera que no decepcionó.Jerez volvió a demostrar por qué es uno de los templos del motociclismo mundial. No solo por la carrera, sino por el alma que le imprime su gente. En 2025, el Gran Premio de España no fue solo una cita del calendario: fue una celebración de la pasión, la velocidad y el rugido de miles de motores... y de corazones.
Fotos: Juan Romero Jaime
ro Jaime, si comparte fotos no se te olvide quien esta detrás de la cámara, copyright.











































































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